El retimbrado de extintores es una prueba periódica destinada a verificar la resistencia estructural y la estanqueidad del cilindro. Durante el proceso, el recipiente se somete a una presión de prueba superior a la que soporta habitualmente cuando se encuentra en servicio.
Esta intervención permite detectar posibles fugas, fisuras, deformaciones, corrosión o pérdidas de resistencia que no siempre pueden identificarse mediante una inspección exterior.
El retimbrado debe ser efectuado por una empresa mantenedora habilitada que disponga de personal cualificado, medios técnicos adecuados y procedimientos de trabajo seguros.
Conviene tener en cuenta que el retimbrado comprueba principalmente el estado del recipiente. No sustituye las demás operaciones de mantenimiento necesarias para revisar la válvula, la manguera, el agente extintor, el manómetro y el resto de los componentes funcionales del equipo.